En riesgo el entorno natural del Museo Quimbaya de Armenia

publicado a la‎(s)‎ 27 may. 2013 15:30 por Webmaster FRS   [ actualizado el 28 may. 2013 7:50 ]

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Fotografías Archivo Rogelio Salmona

El Museo Quimbaya de la ciudad de Armenia construido en 1985, un ejemplo representativo de la arquitectura de Rogelio Salmona que evoca la cerámica Quimbaya con los trazados geométricos de sus patios, se ha convertido en paso obligado de los visitantes a la región cafetera colombiana. 

 El Museo Quimbaya que es una de las obras de Rogelio Salmona declarada Bien de Interés Cultural del ámbito nacional mediante el decreto 1773 de 2007, pone en evidencia la estrecha relación que existe entre la arquitectura con la naturaleza y la manera respetuosa en que las dos conforman un solo paisaje. 

Sin embargo, en visitas recientes, he podido constatar con gran tristeza, que parte del encanto que tenía esa pieza de arquitectura, se desvanece por la irrespetuosa intervención de su paisaje. La vegetación que durante años había formado parte importante del museo está desapareciendo, unas veces por facilitar labores de mantenimiento del museo, otras, en gran parte, por desconocimiento de su valor paisajístico y arquitectónico. Gran dolor me produjo también ver el Patio de las Palmas, como bien lo llamamos desde el momento en que hacíamos el proyecto haciendo honor a una de las especies de palmas características de la región, están hoy transformadas en plantas agónicas, resultado del uso de algún químico para el mantenimiento del edificio. Y el agua, siempre presente en sus finas atarjeas, ya no suena. Estas permanecen vacías, dejando la arquitectura también desprovista de su encanto. 

 Ante la posibilidad de que el paisaje del museo sea alterado de manera radical e irreversible, es importante llamar la atención sobre el hecho de que una obra arquitectónica declarada Bien de Interés Cultural tiene un área de influencia que garantiza su protección y permanencia, y la vegetación forma parte integral y esencial de ella. 
El área de influencia del Museo Quimbaya es el entorno inmediato conformado por el parque, con una relevancia tal, que en los inicios de concepción del proyecto, se denominó Parque Museo Quimbaya. Con la publicación de este informe inicial que responde a nuestra misión de velar por la preservación de la obra de Salmona, la Fundación espera llamar la atención y adelantar en los próximos días gestiones directas con el Banco de la República como ente responsable del mismo, para buscar soluciones conjuntas que eviten el deterioro irreversible del entorno natural del Museo Quimbaya, y por tanto, de sus valiosas características arquitectónicas. La obra de Rogelio Salmona no solo es memoria, sino presente vivido y sentido, por lo que urge anticiparnos a valorarla y cuidarla en su justa dimensión patrimonial, para que haciendo ya parte del presente, continúe siendo parte del futuro. 

Maria Elvira Madriñán 
Presidente Fundación Rogelio Salmona 

Para hacer eco de los valores de esta obra, recomendamos ver el video publicado en youtube por Juan Sebastián Trujillo Sepúlveda con un breve recorrido por la misma: 


Más información e imágenes en la sección de obras de nuestra página Web: 


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