Rogelio Salmona /

Memoria / Rogelio Salmona


Rogelio Salmona es reconocido como uno de los arquitectos más importantes de América Latina. Durante más de cinco décadas, sus obras y reflexiones han servido de guía en la formación de centenares de arquitectos que encuentran en ellas la plenitud de una expresión que es simultáneamente propia y contemporánea.

Salmona tiene no solo un conjunto sorprendente de proyectos, sino algo más importante: una obra. De manera persistente ha mantenido a través de los años una serie de inquietudes, intenciones y propuestas de carácter universal que ha enfrentado desde su ámbito local.


Entre ellas, la más destacada es la noción de lugar que sobrepasa las determinaciones inmediatas e involucra el contexto geográfico, histórico y social, sugiriendo relaciones novedosas desde la arquitectura. La utilización plástica de materiales de factura artesanal como el ladrillo, la piedra y el hormigón responde de manera responsable a las características de la construcción en Colombia y fomentan una mano de obra especializada. Salmona reconoció que el poder cohesionador de la ciudad se incentiva con la creación de lugares públicos y abiertos para el encuentro. Para él, el interés por la actividad, más que la función, posibilita una utilización abierta y multifacética de sus edificios.


Para Salmona, la arquitectura no es solo un hecho estético y técnico, sino una expresión cultural. Por ello construye edificios perdurables, sólidos y estables, que permiten la apropiación colectiva y la identificación de sus habitantes con la arquitectura. Sus espacios tienen la cualidad de emocionar, pues trabaja con los elementos que conforman las más arraigadas formas de captación sensorial: la luz, la vegetación y el agua, que acompañan una arquitectura que está pensada para ser entendida como una rica experiencia corporal.


Su arquitectura no tiene una unidad obvia, sino que se despliega en secuencias de espacios sorpresivos y diferenciados, donde el azar y la intuición juegan un papel preponderante. En la disposición y composición de sus edificios, Salmona trae al presente una memoria telúrica, remota y básica; la lectura del territorio y las formas de ver y de entender el mundo en América Latina se expresan en la forma de un arraigo fundamental y comprometido con su realidad.


Salmona no es un escritor constante, pero sus reflexiones se han transmitido en artículos cortos, entrevistas, discursos, conferencias y clases. Este acervo teórico acerca a la comprensión de una arquitectura que, tras la facilidad en su captación, oculta un complejo andamiaje intelectual, de enorme pertinencia e interés en el cambiante y veleidoso mundo contemporáneo.